Janine detalló cómo se manejan las finanzas en su hogar, explicando que todo el dinero ganado por ambos, tanto el suyo como el de su esposo Diego, va a una única cuenta común. De este fondo se cubren todos los gastos, y si alguno desea hacer un viaje o un gasto particular, simplemente lo hace sin necesidad de pedir permiso explícito, aunque él no tiene acceso directo al efectivo ni a las cuentas bancarias porque no le interesa.
La panelista también mencionó un pacto que tienen como pareja: en caso de separación, no dividirán el dinero, ya que todo quedará para los hijos, evitando así futuros conflictos.
Además, Janine compartió su experiencia religiosa en su juventud, asistiendo a un colegio católico y rezando el rosario, pero confesó que esa experiencia la reprimió mucho y que hoy no volvería a hacerlo.
Finalmente, reflexionó sobre la evolución del amor en las relaciones de pareja a largo plazo, describiendo su vínculo con Diego como una compañía y un equipo, y destacó la importancia de tener espacios individuales dentro de la relación, como televisores separados para cada uno, lo cual considera un éxito matrimonial.