Fuerzas israelíes interceptaron un segundo cargamento de ayuda humanitaria destinado a Gaza, cerca de la costa de Chipre. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel calificó las flotillas como una "provocación" y afirmó que no contienen ayuda real, sino que buscan reforzar a Hamas y desviar la atención de su negativa a desarmarse.
Analistas cuestionan la legalidad de estas acciones según el derecho internacional del mar. Israel teme que los cargamentos puedan contener armas para Hamas, y argumentan que el objetivo de estas "provocaciones" es obstaculizar el plan de paz del presidente Trump.