Irán ha entregado a Pakistán, mediador en el conflicto con Estados Unidos, una propuesta de paz de 14 puntos. Los principales puntos de desacuerdo siguen siendo el control del Estrecho de Ormuz y el programa nuclear iraní. Mientras Trump exige la apertura completa del estrecho y la suspensión del proyecto nuclear, Irán reivindica su derecho a desarrollar su programa nuclear y a controlar el paso marítimo.
El presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió a Irán que se le acaba el tiempo para llegar a un acuerdo y que "más les vale moverse rápido o no quedará nada de ellos". Trump subrayó la urgencia de alcanzar un acuerdo nuclear para evitar consecuencias graves. La situación se ha repetido en al menos cinco ocasiones, generando frustración en la administración estadounidense.
En paralelo, Trump difundió una imagen creada por inteligencia artificial que sugería una posible acción militar: "Ha sido la calma antes de la tormenta". La prensa internacional interpretó esto como una señal de que Washington evalúa retomar los ataques si Teherán no modifica su postura. Trump también tenía previsto conversar con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y con líderes de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin para abordar la evolución del conflicto.