Se analiza una fuerte interna dentro del gobierno de Javier Milei, específicamente entre Santiago Caputo, influyente asesor presidencial, y Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados. La disputa se originó a partir de una cuenta anónima de Twitter que difundió mensajes contra Caputo, y al hacer clic en el enlace, se dirigía al perfil personal de Menem, levantando sospechas de que la cuenta pertenecía a su equipo.
A pesar de que la cuenta fue borrada, la controversia persiste, generando preocupación por las divisiones internas mientras el gobierno intenta mostrar estabilidad y encaminar al país. Se considera que este tipo de "chiquitaje" es perjudicial para la imagen y gestión del gobierno.