Se expone una fuerte interna en el gobierno de Javier Milei, centrada en la disputa entre Santiago Caputo y los hermanos Menem, con la cuenta de X "Rufus Periodista" operando desde la oficina de Martín Menem para hostigar a Caputo.
Caputo utiliza esta información para desligarse del conflicto directo con Karina Milei, apuntando a los Menem como los responsables de la operación. La cuenta "Rufus Periodista" también insinuó negocios de los hermanos Néus, vinculados a Caputo, en áreas como la energía y la hidrovía.
El segmento destaca que Caputo, en respuesta, calificó a los responsables de la cuenta como "mogólicos", un término que se critica por su falta de ética y moral, especialmente en un gobierno con supuesta obsesión por la discapacidad.
Se analiza cómo el odio y la agresión, utilizados como materia prima comunicacional por el gobierno, terminan revirtiendo sobre ellos mismos y alimentando las internas. Se compara este lenguaje con el utilizado en el siglo XIX por figuras como Manuelita Rosas.