Se relata la indignación de los hinchas de River y Rosario Central durante el sorteo del partido, con insultos dirigidos a Di María.
A pesar de ser un jugador muy querido, Di María fue blanco de agravios por parte de 80.000 personas en el estadio, lo que generó lástima en los panelistas.
Se aclara que los insultos no fueron solo de una platea, sino de todo el estadio, incluso antes de que comenzara el partido.
Se sugiere que la bronca de los hinchas podría estar relacionada con declaraciones previas de Di María sobre el interior del país, sumando leña al fuego.