El proceso de restauración de la parroquia comenzó con la identificación de diversas patologías, incluyendo el deterioro de la estructura de una losa y problemas en la instalación eléctrica.
Se abordaron las humedades ascendentes mediante un equipo de electroósmosis, logrando reducir significativamente el nivel de humedad en el edificio.
También se trataron las humedades descendentes provenientes de los desagües pluviales, como parte de un plan de trabajo integral para solucionar los problemas detectados.