El paso del tiempo, las filtraciones y la humedad causaron un grave deterioro en la Parroquia del Santísimo Sacramento, haciendo imprescindible su restauración.
Existían problemas estructurales y de humedad que afectaron tanto la edificación como la parte artística del templo, llegando a clausurar sectores del mismo.
El estado general era "bastante terrible", requiriendo una intervención integral para recuperar el esplendor del interior, sus formas, imágenes y vitrales.