Se describe un panorama de profunda desorganización y conflicto interno dentro del gobierno libertario. Las figuras clave como Luis Caputo, Karina Milei, Patricia Bullrich y Manuel Adorni parecen estar en constante tensión, sin poder coordinar acciones ni políticas.
Luis Caputo habría exigido a Karina Milei que "ordene la política" para permitir el avance de la economía. Por otro lado, Patricia Bullrich habría propuesto la remoción de Manuel Adorni. Estas declaraciones evidencian la falta de cohesión y las luchas de poder internas.
La situación se agrava con la pelea entre Santiago Caputo y Martín Menem, sumado a la imposibilidad de realizar reuniones de "mesa política" debido a las diferencias irreconciliables entre los distintos sectores. El gobierno parece estar al borde del colapso interno, con facciones enfrentadas y sin una dirección clara.