Las constantes internas dentro del gobierno de Javier Milei son señaladas como un grave problema que no solo afecta la gestión, sino que también perjudica al país. Se menciona la disputa entre Santiago Caputo y Martín Menem como un ejemplo de estas "peleas de egos y de morondanga".
Se advierte que estas divisiones internas, sumadas a la oposición de sectores del sistema político y la presión de figuras como Mauricio Macri, dificultan el avance de los cambios propuestos. Los analistas instan a los involucrados a reflexionar sobre el impacto de sus conflictos en la estabilidad y el futuro de Argentina.