Se acerca la final del fútbol argentino entre River y Belgrano, generando gran expectativa por el morbo que implica el antecedente del descenso de River en manos de Belgrano. El partido se jugará el próximo domingo a las 15:30 en el estadio Kempes, con una capacidad estimada de 57.000 espectadores.
La venta de entradas aún no está definida, pero se espera una alta demanda. La Liga Deportiva sería la encargada de la venta, a menos que River decida gestionar sus 25.000 localidades. Se prevé una distribución equitativa de entradas para ambas parcialidades, con un remanente para protocolos.
El partido tiene un tinte histórico para Belgrano, que busca su primer campeonato nacional. El técnico de Belgrano, Zielinski, y el arquero Olave, quienes estuvieron presentes en el descenso de River, ahora buscan la gloria con el equipo cordobés. El presidente de Belgrano, Luis Fabián Artime, ídolo del club, tendrá una popular con su nombre en el Kempes.
La final evoca el polémico ascenso/descenso de 2011, donde Belgrano se impuso y River perdió la categoría. El partido promete ser emocionante, con River buscando consolidar su presente y Belgrano escribiendo una página dorada en su historia. La expectativa es alta, tanto por lo deportivo como por el factor emocional y los recuerdos.