La familia de Kevin desmiente rotundamente que el joven tuviera antecedentes policiales o problemas con la justicia.
Aclaran que Kevin era un chico alegre y familiar, que no tenía relación con actividades ilícitas y que nunca había tenido problemas con la policía.
Esta aclaración surge ante hipótesis que circulan sobre un posible intento de robo, las cuales la familia niega enfáticamente.