Se denuncia la actitud de Lilian Moyne, quien se niega a declarar ante la justicia en un caso relacionado con discriminación hacia personas con trastorno de espectro autista (TEA).
Moyne califica de "ridículo" y "operadores políticos judiciales" a quienes la citan a declarar, mostrando una actitud desafiante y negando haber cometido alguna falta.
Se critica duramente la postura de Moyne, considerándola una falta de respeto hacia la justicia, las personas con capacidades diferentes y la sociedad en general. Se cuestiona qué dice de la sociedad argentina que se permite este tipo de actitudes.