Se generó un escándalo interno en el gobierno por la difusión de críticas hacia Santiago Caputo y la gestión gubernamental desde una cuenta de Instagram vinculada a Martín Menem.
La cuenta de periodista Rufus, manejada por el community manager de Menem, habría publicado un link con comentarios negativos. La situación escaló cuando se viralizó en Twitter, obligando a Menem a dar explicaciones a través de un comunicado interno en WhatsApp.
En el mensaje, Menem reconoció un "error involuntario" de su equipo, sin admitir la propiedad directa de la cuenta. La controversia pone de manifiesto las tensiones internas y la "berreteada" en las redes sociales que afectan la imagen del gobierno.