Se reflexiona sobre el uso del odio como materia prima de la comunicación política, citando el libro "Los ingenieros del caos" de Giovanni Da Empoli.
Se compara esta estrategia con el populismo de derecha y se muestra una carta de Manuelita Rosas de 1838 ("Viva la Confederación Argentina. Mueran los salvajes y mundos unitarios") como antecedente histórico del uso de un lenguaje de confrontación.
Se concluye que no hay nada nuevo bajo el sol en cuanto a la utilización del odio y la agresión en la política.