Se relata un episodio en el que Diego Maradona le pidió una foto a Agustín en un evento. Agustín, visiblemente impactado por la presencia de Maradona, quedó paralizado y no pudo articular palabra. Maradona, al notar su reacción, buscó a un fotógrafo para inmortalizar el momento.
El relato describe la magnitud de la figura de Maradona, capaz de generar un "descontrol" al entrar en cualquier lugar. Agustín, aunque en ese momento no procesó completamente la situación, ahora la racionaliza como una "locura" y un momento único en su vida.