Se compara la situación de los "ponchos rojos" en Bolivia con lo ocurrido en Jujuy con la Tupac Amaru y Milagro Sala, destacando que en ese caso la determinación de un gobernador y el acompañamiento de la justicia lograron revertir una situación de ingobernabilidad.
Se relata que Milagro Sala, con su banda de delincuentes, gobernaba de facto, y que tras la intervención de Gerardo Morales y la justicia, fue encarcelada, finalizando esa situación.