Estados Unidos busca expandir su presencia en Groenlandia, con planes de instalar tres nuevas bases que se sumarían a la ya existente. El presidente autónomo de Dinamarca se muestra de acuerdo con la cooperación, siempre que haya respeto mutuo, aunque enfatiza que la soberanía no se negocia.
Durante la Guerra Fría, existía una legislación que permitía a EE.UU. instalar bases en Groenlandia como custodio del Ártico ante la amenaza soviética. Actualmente, esta potestad se mantiene, aunque no hay un consenso similar en Europa y Norteamérica.
La agenda de la Casa Blanca incluye cinco reuniones sobre Groenlandia con funcionarios daneses. El tema se enmarca en la geopolítica global y la creciente alianza entre China y Rusia, con quienes Trump considera una amenaza en la zona del Ártico.