El conflicto entre Irán y Estados Unidos se mantiene en vilo, con un nuevo plan de 14 puntos presentado por Irán a través de Pakistán como mediador. Sin embargo, el único punto de interés para Estados Unidos es la entrega total del material de uranio enriquecido por parte de Irán, con el fin de evitar que desarrolle armas nucleares.
El presidente estadounidense, Donald Trump, postergó en dos ocasiones un posible ataque militar contra Irán, a pedido de aliados en el Golfo Pérsico. La condición para esta postergación era la aceptación iraní de entregar todo su uranio enriquecido. No obstante, existe la preocupación de que Irán, como en ocasiones anteriores, desmienta públicamente los acuerdos alcanzados.
Estados Unidos e Israel mantienen un dominio del espacio aéreo iraní, lo que les permitiría ejecutar ataques con drones y misiles de alta precisión. La posibilidad de un ataque a infraestructura iraní y la defensa del estrecho de Ormuz siguen siendo consideradas. La situación se agrava ante la falta de avances concretos en las negociaciones y las amenazas mutuas entre ambos países.