Dos aviones militares EA-18G Growler chocaron en el aire durante una exhibición aérea en Idaho, Estados Unidos. Los cuatro tripulantes lograron eyectarse sanos y salvos, pero las aeronaves, valuadas en 67 millones de dólares cada una, quedaron destruidas.
El incidente ocurrió en la base aérea de Mountain Home, sede del Ala de Caza 360, conocida como los "Gunfighters". Las causas del accidente, que involucró a aviones especializados en ataque electrónico, están bajo investigación. Se evalúan posibles fallos humanos, de coordinación o técnicos.