Se denuncia una presunta persecución iniciada por el presidente Javier Milei contra periodistas, utilizando a Martín Menem como presunto ejecutor a través de tuits. Se cuestiona la veracidad de los mensajes y se señala que estas acciones buscan silenciar críticas y amedrentar a la prensa.
Se compara la situación con casos previos donde el propio Javier Milei o Karina Milei habrían iniciado acciones legales contra periodistas. Se enfatiza que los tuits atribuidos a Menem no solo son ofensivos, sino que también podrían constituir delitos, como la difamación o la incitación al odio.
Se recuerda que Martín Menem, como presidente de la Cámara de Diputados, tiene la responsabilidad de actuar con seriedad y evitar este tipo de operaciones. La discusión gira en torno a la falta de ética y la manipulación de la información por parte de figuras del gobierno, generando un clima de hostilidad hacia quienes informan.