El tratamiento mediático hacia Ángel Di María tras el clásico entre Central y Newell's generó debate. Mientras Jorge Lima defendió al jugador, indicando que las declaraciones de su esposa Jorgelina Cardoso reflejan un enojo justificado por las "operaciones" en su contra, otros panelistas señalaron que el propio Di María había calificado la situación como "folclore del fútbol".
Se cuestionó la tapa de Clarín que titulaba "Di María robó", considerándola una vergüenza y parte de una de las peores etapas del periodismo deportivo. Se puso en relieve la contradicción entre el cariño recibido en la Selección y los silbidos en el club, a pesar de ser considerado una leyenda viviente del fútbol argentino.
La reacción de la esposa de Di María, Jorgelina Cardoso, en redes sociales, defendiendo a su marido y criticando a quienes "destilan veneno", fue analizada como una manifestación de la poca valoración que a veces reciben los deportistas, a pesar de sus logros. Se planteó si era necesario exponer públicamente este tipo de confrontaciones.