Se generó un debate sobre la ética en la función pública y el periodismo, a raíz de presuntas críticas de Pamela David a Karina y la posterior denuncia de esta última.
Se cuestionó el doble estándar en la crítica a funcionarios y sus parejas, haciendo hincapié en la figura de Adorni y la falta de rectificación tras una denuncia.
Se planteó que, de ser ciertas las acusaciones, periodistas que criticaron a otros funcionarios deberían disculparse y pedir el retorno de estos a sus cargos.