Se critica la idealización acrítica del régimen cubano por parte de la izquierda, señalando que la situación en la isla es de desnutrición generalizada y apagones constantes desde hace décadas.
Se desmiente la idea de un "bloqueo económico", aclarando que se trata de un embargo. Se menciona la falta de elecciones libres desde 1948 y la existencia de 1.242 presos políticos, aunque el gobierno no los catalogue como tales.
Se denuncia la falta de transparencia en las estadísticas y la negación de la realidad de desnutrición infantil y adulta.