La principal hipótesis del caso Kevin apunta a que el comerciante, Leonardo Marcelino, reaccionó tras escuchar un ruido y reconoció a Kevin como uno de los presuntos asaltantes de su madre. Vecinos y familiares del comerciante afirman que Kevin había sido denunciado en al menos cinco ocasiones por robo.
A pesar de las denuncias previas, la ley protege a los menores de edad, lo que podría explicar la inacción judicial. La defensa de Marcelino argumenta que actuó en legítima defensa, pero las imágenes de la brutal golpiza complican su situación.