La ciencia busca nuevas formas de estudiar a los murciélagos, animales históricamente estigmatizados por mitos y desinformación, a pesar de su crucial rol como polinizadores y controladores de plagas.
Científicos de 25 países de América Latina y el Caribe integran una red para la conservación de esta especie, utilizando la ecología acústica para compartir hallazgos y organizar actividades de sensibilización con la población.
Se destaca que la mayoría de los murciélagos se alimenta de insectos, frutas y néctar, llegando a consumir miles de mosquitos en una noche. Se busca cambiar la percepción negativa y promover su protección ante la preocupante desaparición de algunas especies.