Se debate sobre la responsabilidad de Marcelino en la muerte de Kevin, enfatizando que independientemente de la causa del deceso (accidente o golpes), sus acciones son inadmisibles.
Se cuestiona la actuación de los funcionarios presentes que permitieron los golpes a Kevin, sugiriendo que podrían ser procesados por incumplimiento de deberes.
Héctor Muncio recalca la importancia de la autopsia para determinar la causa de muerte, pero considera que los golpes recibidos por Kevin agravaron su estado, independientemente de la velocidad de la moto.
Se subraya que el solo hecho de golpear a una persona en estado de vulnerabilidad es condenable, y que la justicia debe actuar con celeridad.