Las causas penales complejas, como la que involucra a Jessica Sirio, pueden extenderse por muchos años hasta alcanzar una sentencia firme. La duración de estos procesos genera incertidumbre y angustia para los implicados.
El tiempo transcurrido en la instrucción y las apelaciones puede ser determinante. Si bien no hay un plazo fijo, se estima que estas investigaciones pueden durar más de una década, afectando tanto a inocentes como a culpables.