Se profundiza en el caso de Kevin Martínez, donde el principal sospechoso, Marcelino, tiene antecedentes penales graves por abuso sexual agravado y violencia de género.
El abogado de la familia, José Kisa, expresa su extrañeza y disconformidad ante la falta de imputación y detención de Marcelino, a pesar de las contundentes pruebas en video que muestran su accionar violento contra Kevin, quien ya se encontraba reducido y esposado.
Se revela que Kevin y Marcelino podrían haberse conocido, ya que vivían a pocas cuadras de distancia en Chascomús y un hermano de Marcelino habría sido compañero de trabajo del padre de Kevin, aunque el móvil del ataque sigue siendo incierto.
La familia y su representante legal insisten en que la calificación de "homicidio culposo" debe cambiar a una figura más grave, dada la premeditación y violencia del ataque de Marcelino.