Se enfatiza la nueva política de orden implementada en Buenos Aires Ciudad, donde se respeta la propiedad privada y las avenidas son para la circulación. Se denuncia el caos que imperaba anteriormente, con calles convertidas en campamentos y desorden generalizado.
Se afirma que la ley ahora se cumple y el orden se respeta, marcando un cambio respecto a la situación previa. Se hace un llamado a la acción para desalojar los cortes que impiden la normal circulación y el trabajo, como el que afecta a un sector desde hace dos años.