La visita al Bosque de Arrayanes se presenta como una experiencia mágica, destacando la singularidad de los árboles de arrayán y la leyenda de la "casita de Disney". Se recorre la pasarela de 800 metros, una caminata familiar de 30 minutos.
Se describen los líquenes, conocidos como "barba del diablo" o "barba del duende", como indicadores de pureza del aire. Se menciona la presencia de árboles como el Coihue, que compiten por la luz solar, creando la sombra necesaria para los arrayanes.
Se llega a la histórica casita de té, construida en 1935, y se destaca un arrayán de aproximadamente 600 años, considerado un "bonus track" del recorrido. La experiencia concluye con la invitación a disfrutar de un chocolate o té.