Boca Juniors se enfrenta a una obligación extrema de ganar mañana ante Cruzeiro en la Bombonera para asegurar su clasificación a los octavos de final de la Copa Libertadores.
El equipo dirigido por Diego Ubeda presenta dudas y bajas importantes, como Ascacibar (suspendido) y Vareiro (lesionado). Un empate dejaría al "Xeneize" tambaleando, mientras que una derrota lo dejaría prácticamente condenado. El partido es clave para las aspiraciones del club en el torneo continental.