La situación en Bolivia se torna crítica debido al bloqueo de rutas, lo que ha provocado desabastecimiento de alimentos y medicamentos en La Paz y El Alto.
La producción de alimentos básicos como carne y pollo en Cochabamba y Santa Cruz no puede llegar a los mercados debido a los bloqueos.
La escasez de oxígeno en los hospitales es crítica, ya que la producción se centraliza en Cochabamba y no puede ser distribuida.
Además, muchos productos de consumo diario son importados desde Argentina, Chile y Perú, y el corte de rutas impide su ingreso.