La violencia estalló en el fútbol francés tras el descenso del Nantes. Barras bravas del equipo ingresaron al campo de juego durante el partido para agredir a los jugadores, utilizando bengalas en medio de la cancha.
Tras los incidentes en el campo, los barras bravas regresaron a las tribunas, donde también se enfrentaron con la policía e incluso arrojaron objetos contundentes. Las escenas registradas en el estadio fueron de absoluta violencia y pánico.