El aumento del boleto de colectivo y tren en Argentina genera descontento entre los ciudadanos, quienes además enfrentan demoras y cancelaciones por problemas operativos.
A pesar del incremento en el costo del transporte, los problemas de servicio persisten, afectando el humor de los usuarios y evidenciando una brecha entre el aumento del pasaje y la calidad del servicio.
El boleto mínimo de colectivo subió a 714 pesos y el de tren a 310 pesos, con un ajuste escalonado anunciado por el gobierno.