Nuevos ataques rusos en el este de Ucrania han dejado 26 personas heridas en la provincia de Dnipropetrovsk. Los bombardeos nocturnos afectaron infraestructura civil, incluyendo edificios residenciales, en una región que ha sufrido un deterioro significativo en sus instalaciones.
Rusia también lanzó un ataque combinado de gran magnitud contra territorio ucraniano, utilizando 22 misiles y 524 drones. Las regiones de Odessa, Chernihiv y Zaporiyia, así como la capital provincial de Dnipró, fueron los principales objetivos.
Adicionalmente, un dron ruso impactó sobre un carguero chino en el Mar Negro, cerca del puerto de Odessa, un día antes de la reunión entre Vladimir Putin y Xi Jinping en Beijing. El presidente ucraniano Zelenskyy confirmó el ataque al buque de propiedad china.
En otro orden, Rusia y Bielorrusia iniciaron ejercicios con armas nucleares en un contexto de tensiones con la OTAN. Ucrania ha reforzado sus tropas en la frontera norte de Bielorrusia ante la posibilidad de una nueva ofensiva rusa desde esa zona.