Tras el fin de la Revolución Cultural en China, un movimiento de artistas y activistas emergió buscando nuevos conceptos en el arte bajo el lema "el arte es real, el arte es humano". Durante la Revolución Cultural, bajo la dirección de Mao y su esposa Jiang Qing, el arte y la propaganda estaban estrictamente controlados, censurando cualquier obra que no se ajustara a las directrices oficiales.
Artistas como los del colectivo "Las Estrellas" y activistas del "Muro de la Democracia" buscaron expresar sus ideas sobre libertad y democracia. La revista "Hoy", fundada por Juan Rui y Juan Kepin, se convirtió en un vehículo para la difusión de poemas, novelas, fotografías y pinturas, reflejando el presente y promoviendo la libertad de prensa.
La exposición no autorizada del grupo "Las Estrellas" frente al Museo Nacional de Arte, a pesar de las negativas a conceder permisos, demostró la determinación de los artistas por compartir su obra. Esculturas como "Silencio" de Juan Kepin y pinturas que desafiaban las normas establecidas marcaron un punto de inflexión en la expresión artística.
El arresto de la "banda de los cuatro" y la llegada de Deng Xiaoping al poder marcaron el fin de la Revolución Cultural. Se estima que 100 millones de personas sufrieron las consecuencias de este periodo. El "Muro de la Democracia" se convirtió en un espacio donde los ciudadanos podían expresar sus reclamos y críticas al gobierno, un fenómeno inédito en China.