El Banco Central de Argentina renovará el swap con China, un intercambio de monedas que permite a Argentina utilizar yuanes para transacciones internacionales y pagar en pesos.
Este acuerdo, que sirve al gobierno para incrementar las reservas, ha sido reducido en un 80% durante el último año, quedando alrededor de 1300 millones de dólares utilizados.
La medida, aunque reducida, no desaparecerá y representa un alivio financiero para el gobierno argentino, a pesar de las previas reticencias de Estados Unidos.