Aldo Veroiza, artesano y escultor, es la figura clave detrás de la iniciativa de convertir a Cutralcó en la "capital de los monumentos". Junto a Yamila y con apoyo de la gestión local, han creado gigantescas esculturas que atraen la atención.
Estos monumentos, algunos de hasta 100 toneladas, representan un desafío logístico y personal, pero buscan reposicionar a la ciudad y atraer turismo, superando la imagen anterior asociada a conflictos sociales.