Agustín Fernández compara la experiencia de vivir el fenómeno de Lionel Messi en su generación con el mito de Diego Maradona y Jordan, a quienes conoció a través de historias y videos.
Confiesa que en 2022 estaba tan comprometido con que Messi ganara el Mundial que habría resignado Grand Slams por ello. Siente que su generación le debía esa alegría a Messi por los años de vibración y representación noble que les brindó.