Activistas por la democracia y artistas en China enfrentaron la represión del Partido Comunista a fines de los 70 y principios de los 80, arriesgando sus vidas por la libertad de expresión.
El activista Wei Hing Shen fue detenido y condenado a 15 años de prisión por criticar a Deng Xiaoping, a quien comparó con Mao. Su juicio fue manipulado por el Partido Comunista, pero la oposición política impidió una condena a muerte.
Se relata la grabación del juicio y la publicación de la transcripción para exponer la manipulación. También se mencionan las dificultades para obtener permisos para exposiciones y la prohibición de matrimonios entre chinos y extranjeros.
Los activistas lucharon por la democracia política y la libertad artística, a pesar del riesgo de detención y violencia. Se destaca la importancia de la resistencia y la búsqueda de un país con leyes que protejan los derechos ciudadanos.