El abuelo de Sebastián, uno de los jóvenes involucrados en el accidente de moto en Chascomús, expresa su indignación contra la policía por la supuesta inacción que permitió la agresión a Kevin por parte de Leonardo Marcelino. Sostiene que la policía debería haber evitado el ataque y que incluso venden drogas.
Se debate si la moto en la que circulaban los jóvenes era robada y si esto justifica la reacción de Marcelino. Mientras algunos argumentan que la moto tenía pedido de captura, otros señalan que podría haber sido prestada o comprada de buena fe. Se cuestiona la falta de registro y casco de los conductores.
El abuelo insiste en que Marcelino, a quien califica de "mogólico" y "energúmeno", no tenía derecho a agredir a Kevin, independientemente de si la moto era robada o no. Denuncia la cobardía de la gente de Chascomús por no pronunciarse y la celebración de Marcelino como un "héroe" por parte de algunos vecinos.