Dos sospechosos de un tiroteo en el centro islámico de San Diego fueron abatidos por las fuerzas de seguridad. Las autoridades locales confirmaron que no quedan atacantes prófugos en el área, lo que trajo tranquilidad a la comunidad tras momentos de extrema tensión.
El incidente, que fue definido como de "tirador activo", ocurrió en uno de los centros islámicos más grandes de la región. Las fuerzas de seguridad respondieron rápidamente a los reportes y lograron neutralizar a los dos individuos.
El gobernador de California, Gavin Newsom, sigue de cerca el desarrollo de los acontecimientos. Por el momento, no se han reportado heridos entre la población civil, aunque se investiga si algunas personas fueron alcanzadas por disparos.