Un enfrentamiento entre dos grupos antagónicos en el barrio Barrancas de La Plata derivó en ataques contra patrulleros policiales que intentaban calmar la situación. Varios móviles resultaron con destrozos en vidrios, parabrisas y espejos.
La policía disparó balas de goma para dispersar a los agresores. Un detenido fue identificado por los destrozos a los patrulleros y posteriormente liberado. La investigación se centra en determinar el origen del conflicto inicial entre los vecinos, que incluiría un enfrentamiento entre un remisero y otros residentes.