El Vickness Hotel, ubicado en la zona de Balstrang junto a uno de los brazos del fiordo Soñé en Noruega, se presenta como un paraíso de belleza inagotable. El hotel, construido en madera con un estilo suizo y ornamentaciones en sus ventanales, atrae a artistas y nostálgicos.
Se menciona la historia del lugar, incluyendo leyendas sobre la visita de Guillermo II y su partida hacia la Primera Guerra Mundial. El entorno natural, con montañas y el fiordo, inspiró a compositores y artistas, convirtiendo al hotel en un sitio de recogimiento y belleza.