El transporte público en Argentina se encarece diariamente, con un boleto que no para de subir y un servicio que empeora, duplicando los tiempos de viaje.
Las familias argentinas se encuentran sobreendeudadas ante la falta de decisiones del gobierno nacional y la ausencia de una agenda pública que aborde estos problemas.
A pesar de la crisis, se vislumbra una oportunidad para el país si se trabaja en un plan de infraestructura sólido y se logran acuerdos dentro del peronismo.