Se produce una situación de tensión donde alguien grita "Milei, dámelo". Se escucha a una persona pidiendo ayuda a "Lisa" y a "recursos humanos", indicando que no quiere ser seguido.
La persona que grita insiste en obtener algo, mientras la otra intenta calmarla y le recuerda que ni siquiera sabe si pertenece a la persona a la que se dirige. La situación escala con súplicas de ayuda y peticiones de que no la sigan.