La ausencia de viento en Bariloche durante el incendio del Hotel Huemul fue un factor crucial para evitar una tragedia mayor. Los vientos patagónicos son conocidos por su capacidad para propagar el fuego de manera extremadamente rápida, lo que podría haber convertido el siniestro en una catástrofe de gran envergadura.
A pesar de la devastación, la falta de viento permitió a los equipos de emergencia contener las llamas y evitar que afectaran a otras construcciones cercanas, como viviendas y otros hoteles ubicados en la Avenida Bustillo.