El fenómeno de las series verticales, originado en China, está revolucionando el consumo de contenido audiovisual. Estas microficciones, pensadas para ser vistas en formato celular, presentan capítulos cortos de uno a dos minutos, con historias que se desarrollan a lo largo de decenas de episodios.
La plataforma Shorta ofrece una amplia variedad de estas series, muchas de ellas gratuitas, aunque existe la opción de suscripción para evitar la publicidad. El consumo se da principalmente en tiempos muertos, como viajes en transporte público, o por las noches, como alternativa al "doom scrolling".
Tomás Escobar, creador de Cuevana y parte de este nuevo proyecto, destaca que se busca fusionar la inmediatez del consumo en redes sociales con narrativas de calidad, propias del cine. A pesar de las limitaciones del formato vertical, los creadores ven una oportunidad para la innovación y la exploración de nuevas formas de contar historias, fomentando la creatividad ante las restricciones.