Se descubre que el oro que buscaban se encuentra en Israel, dentro de una caja fuerte con un sistema de seguridad avanzado. La caja tiene un video de vigilancia y una barra de acero que se activa si no se manipula correctamente, lo que dificulta su apertura.
El equipo se enfrenta a la posibilidad de que el tren que bloquea la ruta sea utilizado como un obstáculo o incluso como un arma para estrellarlo contra ellos, complicando aún más la recuperación del botín.